Modos de Color, capítulo 1. 

¿Por qué “R=120; G=0; B=255” o “#7800ff” significan “morado”?
En este post explicaremos algunos conceptos básicos sobre el color que nos servirán de introducción para esta serie sobre Modos de Color.

¿Qué vemos cuando vemos un color?

Para ver un color necesitamos una fuente de luz (ondas electromagnéticas), como el sol o una bombilla, opcionalmente un objeto que absorba una parte de esa luz y refleje el resto, y un ojo por lo menos que perciba esa parte de luz reflejada o emitida. (Con dos ojos es mucho mejor, porque puedes ver en tres dimensiones con más precisión, pero ese es otro tema).

Una fuente de luz también puede emitir directamente un color, como en el caso de la pantalla que estás mirando ahora, sin que haya un objeto que la refleje.

En cualquier caso la luz –filtrada, reflejada o aliñada– que llega al fondo de la retina excita las células fotorreceptoras que la componen (tenemos unos 125 millones de ellas en cada ojo) y envían una señal eléctrica al cerebro que la interpreta y traduce en lo que percibimos como color.

¿Es el rojo que veo yo el mismo que ves tú?

Puede que sí y puede que no. Es el cerebro el que «ve» el color, no el ojo… Y, entre otras cosas que veremos a continuación, la mayoría de nuestros ojos son sensibles a longitudes de onda de 380 a 750 nm, pero hay personas que pueden ver longitudes de onda de 310 a 1050 nm.

Tenemos dos tipos principales de células fotorreceptoras: los llamados conos y los bastones por la forma de conos y bastones que tienen 🙄. Los primeros perciben el color cuando hay suficiente luz y los segundos, que son la mayoría, la luminosidad. Cuando hay poca, los bastones nos hacen ver en blanco y negro, por si no te habías dado cuenta.

Llegamos al meollo de la cuestión: hay tres tipos de conos, que contienen diferentes fotopigmentos llamados opsinas sensibles a distintas longitudes de onda luminosa: que por simplificar llamaremos el rojo, el verde y el azul. Las distintas combinaciones de los tres más la luminosidad de los bastones, producirán los millones de colores que podemos percibir.

La falta de uno o más tipos de conos provoca daltonismos de distintos tipos, como sabemos. Lo que no es tan conocido es que hay una rara mutación del gen X cuyos portadores poseen un cuarto tipo de cono que parece que les permite ver un color más entre verde y rojo… ¿Amarillo anaranjado? Discriminación cromática incrementada se llama eso.

Rainbow lorikeet portrait

¿Y entonces…?

En conclusión, la mayoría podemos percibir los colores producidos por las distintas combinaciones de rojo, verde y azul (Red-Green-Blue), que permiten los conos, más la luminosidad que aportan los bastones, que va del blanco al negro, y estos componentes serán la base con la que se elaboran nuestros modos de color principales:

  • RGB/HTML/Hexadecimal
  • CMYK
  • HSB

Estos distintos modelos de color son abstracciones matemáticas que representan los colores en forma de vectores numéricos en numero de tres o cuatro, como veremos en el siguiente capítulo de la serie sobre modos de color de forma que podemos normalizarlos y usarlos en nuestro diseño, por ejemplo.

Falso spoiler: en hexadecimal, blanco es #ffffff y negro #000000, como todo el mundo sabe.

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